Entrevista con Ana Cipoletta Entrevista con Ana Cipoletta

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February 12, 2019

Invested presenta una entrevista con Ana Cipoletta, una niñera del área de Boston que comparte sus experiencias como trabajadora inmigrante en la industria de servicios domésticos local.

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P: Por favor, diganos su nombre y su trabajo.

R: Mi nombre es Ana Cipoletta, y trabajo como nanny [niñera].

P: ¿Y qué haces en tu trabajo?

R: Bueno, proveo cuidar al niño desde ser un infante hasta los cuatro años.

P: ¿Cuanto tiempo llevas allí?

R: En este nuevo trabajo, ya llevo dos años, pero como nanny, llevo 14 años.

P: ¿Cómo llegaste a este trabajo?

R: ¡Bueno, es una historia muy larga! Yo fui a la escuela acá, y tengo un degree [titulo] de enfermera. Pero por razones de un accidente de trabajo, dejé esa profesión porque me lastimé la espalda. Entonces luego, en mi vida personal, siempre quise tener hijos. Y se me ha hecho un poco difícil. Entonces dije bueno, tratar de estar cerca de un niño iba a ser mejor para que mi pensamiento de que no puedo tener un hijo entonces se me vaya. Y así comencé en el field [campo]. Pero la verdad, nunca me imaginé que me iba a encariñar tanto con la profesión.

P: ¿En su trabajo de nanny, tienes una familia que trabajas con esa familia, o tienes varias?

R: Solo trabajo con una familia ahora. Pero sí, en el verano usualmente hay part-times [medio tiempos] de que familias quieren un fin de semana, y entonces sí hago un back-up [respaldo]. Pero usualmente sólo tengo un trabajo con una familia.

P: ¿Cómo usualmente has encontrado los trabajos que has tenido en el pasado y cómo encontraste este? En boca a boca o un servicio?

R: Mi primer trabajo fue un familiar. Me introdujo con un amigo, y entonces así llegué a mi primer trabajo, sin saber nada que iba ser una cuidadora de niños. Luego trabajé con mi primera familia dos años, y ya ellos me dieron referencia. Entonces mis primeros tres trabajos fueron por referencias, y ya mis cuarto y quinto trabajos usé la plataforma de Care.com. Pero no me contrataron por medio de Care.com sino que ellos me entrevistaron personal, y fui contratada.

P: Y en el primer trabajo, porque no tenías experiencia, ¿tenías hermanos y hermanas de los que aprendiste o simplemente aprendiste en el acto?

R: Cuando trabajaba como enfermera, trabajaba en el área infantil. Entonces tenía esa base. Pero sí, había cuidado a mi sobrino y familias, entonces no se me hizo tan difícil o extraño tratar con niños. Pero el trabajar con una familia en específico—eso fue lo nuevo para mí.

P: ¿Ha trabajado en otras industrias en sus trabajos antes de convertirse en niñera?

R: Era enfermera, y tambien despues de salir de enfermera, tuve un daycare [guardería] en mi casa. Lo tuve por un año y medio. Y después seguí con lo de ser una nanny.

P: ¿Qué disfrutas de tu trabajo?

R: Bueno, ¿qué disfruto? Que tienes el poder para decidir tus horas. Tú no tienes un schedule [horario] que tienes que hacer a tiempo, estar corriendo—no. Tú sola sabes cómo dividir tus actividades al día. Me gusta pues compartir con los niños que es lo más principal. Porque para ser niñera, te tienen que gustar los niños.  Esta industria a veces equivoca a las personas porque muchas lo hacen por el dinero. Y cuando se dan cuenta, “¡Ay, estoy mal! No puedo estar con niños”. Entonces cambian. Y yo creo que, lo que a mí más me encanta es pues compartir con niños. Y poder ayudar a los padres en cómo ellos crezcan con . . . el saber cómo apreciar, la educación que tiene que comenzar al principio en su casa antes de llegar a la escuela.

P: ¿Cuáles son algunos de los aspectos más difíciles de este trabajo?

R: ¿El aspecto más difícil del trabajo? Creo que el establecer las horas. Eso es lo más difícil, porque las personas que siempre están buscando niñeras tienen los trabajos difíciles como los doctores. Entonces ellos te piden más de doce horas al día, y sinceramente, yo soy de las personas que no trabajo más de diez. Porque también tengo familia, y quiero compartir con mi familia. Creo que eso es lo difícil al principio, y creo que después se te hace difícil cómo llegar a hacer un buen equipo de trabajo con los padres. Porque de lunes a viernes, el niño está contigo y se porta suficientemente bien. Sábado y domingo es un desastre. Llegas lunes y comienzas de cero. Entonces es un trabajo que tiene que ser en equipo. Y si no está en un equipo, no estamos haciendo el trabajo bien. Entonces creo que eso es una de las cosas difíciles: el poder establecer un buen teamwork [trabajo en equipo] con papás y el establecimiento de las horas.

P: ¿Sus horas de trabajo, condiciones de trabajo o salarios tienen algún impacto positivo o negativo en su propia familia, finanzas y su bienestar personal, o lo han hecho en el pasado?

R: Bueno, como te dije, en mi primer trabajo como niñera, no sabía qué era un contrato. Entonces sí fue difícil porque no sabía qué exigir. Aunque ya había trabajado en una empresa donde me daban mis beneficios, pero trabajar con una familia es diferente. Primero, ¿por dónde voy a sacar mi seguro médico? ¿Cómo voy a tener mi día de vacación? ¿Me van a pagar mi día de vacación? ¿Voy a tener días personales? Y el saber que si trabajo más de cuarenta horas me van a pagar el overtime [horas extras]. Y como las horas son largas, es difícil establecer el overtime después de cuarenta horas, porque no quieren pagarlas. Entonces, eso me impactó en mi primer trabajo. Pero siempre tu primer trabajo es la experiencia, el segundo trabajo vas mejorando, y ya tú empiezas a exigir tus beneficios. Pero aún, yo no pude introducir un contrato hasta mi tercer trabajo, no porque no quería, sino porque tenía temor de exigir. Y tampoco que no sabía de los beneficios que yo tenía como niñera. No tenía una base de donde cómo poder sostenerme y decir: "OK, yo tengo estos derechos y los puedo exigir". Ahora, pues ya es más diferente. Pero sí, los primeros trabajos sí te impactan tanto como tu familia financialmente, claro, porque a veces trabajas más de sesenta horas y no te quieren pagar el overtime. Y aquí, tiempo es oro.

P: ¿Ahora, cómo te va el proceso de negociar el contrato usualmente?

R: El proceso ahora es excelente, porque en mis últimos tres trabajos, yo he tenido un contrato donde me han pagado mis beneficios—donde me han proporcionado hasta seguro médico. Pero siempre tuve que primero encontrar la base de que si había derechos que me apoyaran a mí. A veces, hay familias que quieren confundir: "O, pero el sueldo mínimo es $11 ahora. Antes era $10, $9”. ¿Entonces, cómo yo pido más de $11 sabiendo que mi trabajo es pesado? Algunas veces las familias quieren jugar con tus sentimientos y con tu mente: "Pero tú te encariñaste con mis hijos, tú eres la mejor nanny, pero no podemos”. No. Entonces tú tienes que aprender a decir no. Te da como fuerza saber tus derechos y ya saber negociar el contrato. Ahora se me hace fácil, pero como te vuelvo a decir, los primeros trabajos sí son difíciles porque no tienes idea. Y no hay personas afuera que te dicen, hasta que tu encuentras como el apoyo de Matahari—que es una situación que te dicen: "Mira, estos son tus derechos, esto es lo que tú tienes que hacer".

P: ¿Y alguna vez has estado en una situación laboral peligrosa o abusiva, si te sientes cómoda hablano de eso?

R: Bueno, nunca he tenido una situación peligrosa. Abusiva la podemos poner entre paréntesis, porque a veces cuando te dan un excesivo de horas y no te quieren pagar, para mí, eso es abuso laboral. Entonces sí, como vuelvo a repetirle, los primeros trabajos son así, pero ya con la experiencia tú vas ya valorándote a ti misma.

P: ¿Como te involucraste en primer lugar con Matahari, y qué hizo que quicieras convertirte en líder obrera?

R: Había escuchado de Matahari, pero nunca me había interesado el saber qué es lo que hacía la organización. Como niñera, visitamos mucho a los museos de niños, museos de toda la ciudad, librerías y encontré a una líder de Matahari que anduvo detrás de mí por un año. Siempre me invitaba a las reuniones, me invitaba a eventos, y yo siempre decía: "¡Yo no tengo tiempo, no tengo tiempo!" Pero cuando ya llevaba seis meses de la misma persona que me invitaba, dije yo: "¡Bueno, algo tiene que ser que me quiere a mí allí!" Pero luego, con la familia que trabajaba, viajé fuera del país. Entonces ya se fueron seis meses de nuevo, y hasta el año la volví a ver a ella. Y entonces ella me dice: "Ana, ven por favor, porque veo que todo el mundo allí en los museos dicen: ‘¡Ana, la Salvadoreña! ¡Ana, la Salvadoreña! ¡Qué es la que traduce!’” Y entonces le digo: "Mira, voy a ir". Cuando fui a la primera reunión, fue gracioso porque me invitaron en el día internacional de entrenar las niñeras del año pasado, y fue mi primer día que fui. Y me encantó el saber que en este día te daban capacitación. Habían talleres de corto tiempo, pero te daban certificaciones que también te llevan a tu desarrollo como niñera y cómo cuidar a los niños. Y dije yo: "Que importante lo que ellos hacen”. Y ya, luego a luego es que [empecé] llegando a las reuniones y me empezó a gustar y yo creo que si hubiera conocido de Matahari hace bastante tiempo, creo que me hubiera hecho valorar como persona más en mis otros trabajos.

P: ¿Crees que es difícil para los trabajadores domésticos hablar sobre estos asuntos como individuos?

R: Yo creo que sí. Te diré que sí, porque el cien por ciento de los trabajadores del hogar son inmigrantes. Mejor dicho, somos inmigrantes. Entonces tienen temor al no poder exigir sus derechos porque creen que el empleador [usará eso] como una base [para] el decir: "No. No te puedo contratar porque tú no tienes documentos o porque tú no eres de este país o porque tú hablas español, no hablas inglés". Entonces creo que sí, el cincuenta por ciento de las personas que trabajan en el hogar sí tienen temor por esa razón. Y la otra pues es porque no están suficientemente tal vez educados. No tienen una base educacional que digan: "Mira, yo tengo certificados, puedo ser una buena nanny para tus hijos. Yo puedo ser un buen empleado". Y a veces, yo creo que eso es lo que hace que las personas no puedan hablar. Que no tengan la facilidad de decir: "Yo estudié para poderte ayudar a criar a tus hijos. Tengo mis certificados. Tengo experiencia". Creo que sí. Eso es un temor que hay, pero no sólo en la industria de los trabajadores del hogar—también en otras industrias.

P: ¿Qué espera lograr al reunirse con otros trabajadores domésticos y llamar la atención sobre estos temas?

R: Bueno que me interesa es que mi comunidad hispana sepa que hay derechos que te apoyan independientemente de tu situación migratoria. Que se den cuenta de que hay muchos talleres educacionales afuera que sólo hay que buscar la plataforma para llegar a ellos. Entre más educación tú tienes, más tu valor en tu empleo. Acá hay personas que no hablan el idioma—tratar de que se acerquen a situaciones que los ayuden a conseguir clases para que aprendan el idioma. Yo siempre he dicho esto: "¿Por qué nosotros tenemos que aprender inglés, y por qué ellos no pueden aprender español?" decía yo antes. Y da la casualidad que mis tres últimas familias con las que he trabajado, ellos hablan español muy bien. Y ellos me dicen a mí: "Quiero que tú les enseñes español". [Y eso es más dinero para ti, si les estás enseñando español. ¡Maestra/niñera!] Por supuesto, porque ya es una cosa más en lo que tu [traes].

P: ¿Qué derechos, crees usted, que los trabajadores domésticos no tienen ahora que deberían tener, y qué debe cambiarse en su punto de vista?

R: Creo que la más importante que no hay en este momento es seguro médico, y creo que sería bastante bueno que hubiera una forma de hacernos tener un seguro médico por medio de los empleadores. En este momento, yo si tengo seguro médico a medio de mi empleador, pero anteriormente no lo podía tener porque sale muy caro para ellos. Entonces, si hubiera una facilidad de poderlo obtener, sería muy bueno. Lo segundo: el rate [la tasa] de pago para los trabajadores debería de ser un poquito más alto, porque sinceramente, es un trabajo bastante fuerte. Es difícil tener fuerza como persona para poder exigir una paga mejor. Muchos no pueden. Se estancan en decir: "OK, te ofrezco $13". Pero si hubiera un poquito más que la ley nos apoyara, [si] subiera el salario mínimo sería magnífico para que muchas personas no fueran abusadas. Porque independientemente, ahora aunque sea $11, hay familias que no se quedan en bueno. [Cómo decir:] "Pero ella cuida a mi hijo, mi hijo es lo más apreciado que tengo, $11/hora no es suficiente". Pero como hay otros también que abusan y dicen: "$11 es el mínimo y es lo más que te puedo pagar". Así creo que si la ley cambiara un poco en decir que $11 es lo mínimo pero en ciertos trabajos, como laboralmente en el hogar, pagarían un poquito más, sería mejor. Y creo que también es importante de que las familias sepan que si trabajamos como niñeras, que nos reconozcan como profesionales, porque ese trabajo, para mí, es una profesión. Porque tú [le] enseñas a ese niño desde decir hola hasta adiós. Y como tú dices: ¡[niñera]/maestra de español! También es algo extra. Hay que saber ser enfermeras, porque cuando se enferman—tú no sabes. Entonces creo que deben considerarnos un poquito más. Vernos como profesionales, no sólo decir: "Son babysitters". No, yo siempre he dicho eso y siempre entro en polémica con las personas que me dicen: "No, pero usted es una babysitter". No, yo soy una nanny, no una babysitter. Y siempre me preguntan: "¿Pero, por que?” Porque a una nanny le importa, ella es enfermera cuando está enfermo, ella es maestra. Lo es todo. Y una babysitter es solamente por un par de horas, cuando papá y mamá necesitan un poco de tiempo libre, y se sientan y miran la televisión. Y a menudo cuando están viendo la televisión, el niño está durmiendo. Eso es una babysitter.

P: ¿Y qué piensas de que Massachusetts aprobó una declaración de derechos de trabajadores domésticos hace unos años?

R: No estaba en Matahari cuando pasó, pero sí, era sabedora de que querían pasar una carta de derechos. Para mí, ha sido perfecto, porque eso es como la plataforma para nosotros pedir derechos que nos seamos respetados. Que tengamos igualdad con otros empleados. No independetemente sea una empresa o familia que tengamos eso que sea respetado para nosotros. Magnífico. No tengo nada en contra, y sí, como te digo, [era] sabedora por las noticias, los periódicos y por esa persona que también la conozco por muchos años y también reparte en Matahari. Y ella me decía: "Mira, gracias a Matahari nosotros estuvimos allí apoyando para que pasaran esos derechos". Y yo le digo: "Pero perfecto". Estoy feliz, y me siento contenta que haya pasado.

P: ¿Por qué es importante para usted y para los trabajadores como usted sentirse capacitados para hablar, y cómo te sientes cuando eres capaz de usar tu voz colectiva para hablar por ti misma y por los demás?

R: Bueno, creo que para llegar al punto de poder hablar, tenemos que siempre sentarnos y analizar nuestra situación personal. Si llegamos a entender que hemos luchado desde abajo y estamos llegando a nuestra meta, eso nos hace mejores personas. Creo que también para llegar a una meta más alta de cuando tú comienzas desde el principio, tienes que educarte. Tomar todo lo que está alrededor. Tomar ventaja de todo lo que te ofrece la comunidad. Clases, charlas, taller de educación. Lo que sea para poder representar a tu comunidad. A mí, me hace sentir como persona muy bien porque soy persona que siempre busco cómo ayudar a los demás. Si yo veo que alguien está sufriendo o está siendo abusada, me gusta llegar y decirle: "Ok mira, esto no es así. Tienes que ser un poquito más fuerte. Lucha por tus derechos”. Y creo que para que las personas lleguen, no quiero decir como al nivel que yo estoy, porque no me siento más que nadie—me siento igual que todos. Pero creo que tenemos que tener ese liderazgo como personas. Tener ese "clic" de decir: "OK, esta persona necesita como el empujoncito mio, el pinchito mio. ¡Mira, esto está mal!" Hablo así. Entonces creo que como personas, es muy bien. Más para mi comunidad hispana. Porque como hispanos, tenemos siempre temor hablar. Tal vez no por el idioma, sino que es todo en general. "¿Qué van a pensar de mí? Yo no soy de este país. Mi situación migratoria. ¿Si digo esto, qué van a hacer? ¡Mis hijos, mi familia, me van a separar!” Tantas cosas que están a tu alrededor. Entonces creo yo que como comunidad hispana, yo poder tomar los beneficios que Matahari da de informarme, que es bueno, pues me hace sentir bien. Y creo que es importante. Por eso siempre así como me invitaron a mí, yo siempre invito a otras personas, para que seamos más voces que hablemos acerca de nuestros derechos de todo lo que nos puede ayudar, y seguir adelante. ¡Porque una golondrina no hace verano!

P: ¿De qué estás más orgullosa que has logrado a través de tu acción colectiva con otros trabajadores?

R: ¿De qué me siento más orgullosa? Por medio de Matahari, los apoyos para talleres de educación. [Proporcionamos] clase de CPR y primeros auxilios que es una base muy importante para las trabajadoras del hogar, más las que trabajamos como nannies y con niños. Me siento bien de que yo he logrado pasar la voz con muchas personas que conocía y que no estaban seguras que si lo tenían o no. Y siempre hay otras personas. Entonces digo yo, bueno, gracias a que hablamos, y entonces yo empecé a decir "Mira, ven acá, estamos [proporcionando] esto para ti. Tus certificados te van a ayudar. Vas a poder pedir más dinero. Con más facilidad vas a poder negociar tus contratos”. Cosas así. El poder de ayudar a los demás para que su empleo sea mejor, eso es lo que me ha hecho sentir muy bien. Y no sólo eso, también el poder tener el valor de hablar y decirle a quien sea, "Mira, aunque yo sea hispana y nosotros no somos de este país—porque no sólo somos hispanos los que estamos en esta industria—o porque no sepamos el idioma, no me veas de menos, porque tú y yo somos iguales”. Entonces el dar entender eso a las personas y el decir si entre más te educas, vales más. Entre más tú te interesas tanto educacionalmente o con la comunidad, entras en situaciones en tu comunidad que la gente va a decir: "Pero esta persona es muy buena. ¿Trajo cuántas personas acá? Y gracias a ese grupito, han podido lograr algo". Entonces como lo mismo, revisando a lo que habíamos hablado, si Matahari no hubiera hablado acerca de que tan importante era una carta de derechos, no hubiera pasado nada. Y si no hubieran muchos líderes que se juntaron y dijeron: "Bueno, vamos a luchar, vamos a la casa estatal a hablar, vamos a luchar para que esto pase", no le hubiese pasado. Entonces, siento que es bueno que uno puede llegar a este nivel en que uno puede tener la facilidad de hablar, de comunicar, de atraer a las personas a que lleguen y compartan en una situación como Matahri.

P: ¿Qué consejos tienes para empleadores domésticos que mejoraría la vida y el bienestar de sus trabajadores?

R: Creo que deben valorar nuestro tiempo, y que no nos vean como un instrumento más en su hogar. Son pocas las familias de que cuando tú llegas no te sientes como una extraña, pero te sientes bien de que cuando tú te vas, esa familia está siempre llamándote para la Navidad, para tu cumpleaños, y te aciertan que hiciste un buen trabajo. Entonces creo que el empleador tiene que aprender a valorar a las personas que emplea. Que no nos utilicen sólo como el instrumento que estuvo allí cuando ellos trabajaban. No. ¿Y como pudieran los empleadores valorarnos a nosotros como empleados? Preocupándose si estamos bien saludablemente primero. Segundo que si necesitamos un certificado que ellos puedan proveer en pagar esas clases. Porque es para un bien de ellos. El saber de que más de 52 horas a la semana ya es mucho y que nos puedan valorar en ese aspecto y decir: “Bueno mira, no más de 50 horas, pero si tú estás de acuerdo”, que te pregunten. Porque en nuestro trabajo como niñeras, tú tienes una hora de entrada, pero nunca una hora de salir. ¿Por qué? Por los empleos de tus empleadores. Entonces, a veces, ellos dicen: "Bueno, tú terminas a las cinco”, y ya va siendo las cinco y media. A la hora que yo reporte, salgo a las seis. Entonces, ya es una hora prácticamente perdida. Esa hora que sea reconocida. Entonces, creo yo que si se pusieran en nuestro lugar que lo hacen los fines de semana, debían de pensar en decir: "Wow, mi nanny verdaderamente necesita esto. Necesito tal vez ayudar para que pueda desempeñar su trabajo mejor”. Entonces creo yo que sería lo principal. Que los empleadores se eduquen también, antes de contratar a una niñera, antes de contratar a alguien que viene a limpiar su casa, antes de todo. Porque nuestro trabajo es difícil, y tienes que tener los pies bien sobre la tierra para poder decir: "Bueno, ya mis actividades terminaron. Usted tiene que llegar a esta hora”. O “Mira, no me siento bien”. O “Necesitamos hablar". Que siempre te den trimestralmente, cómo hago yo personalmente, un "meeting" [una junta] familiar. Yo sí les digo: "¡Vamos al meeting de familia!" Para que ellos sepan cómo yo me siento, y saber cómo ellos se sienten conmigo.

P: ¿Qué consejo tiene para otros trabajadores domésticos sobre el empoderamiento y la organización conjunta?

R: Bueno, la primera es buscar el apoyo de situaciones que nos ayuden, como Matahari, y ayudar a otros llegar a nuestra organización. Segundo es participar en actividades que la comunidad brinde, siempre apoyando a nuestro trabajo. Es bien importante saber que a veces hay asociaciones, no sólo como Matahari, hay otras asociaciones afuera en la comunidad que quieren ayudar, pero no llega a nadie. Entonces acercarnos, porque con preguntar, “¿Qué tú haces? ¿Tú vas a pelear por mis derechos?" Con preguntar no perdemos nada. Entonces creo que lo más principal para otros empleados es que sepan no tener temor. Acercarse, preguntar, informarse, saber si está bien lo que estoy haciendo. Perder el temor de poder decir: "Paso por esta situación. ¿Me puedes ayudar? ¿Qué puedo hacer?” Creo que lo más principal es el poder de explicar a los demás. Si tú tienes una comunidad de 100 niñeras, y a veces de 100 niñeras hay 20 que están sufriendo, pero no lo sabemos. Preguntar. Porque físicamente tú aprendes como auto analizar a la persona. "O, ella se ve muy bien. Tiene un buen trabajo". Cuando una persona no tiene un buen trabajo, no se mira bien. Entonces perder ese miedo, preguntarle: "Mira, ¿tú estás bien en tu trabajo? ¿Te pasa esto? Tú te puedes acercar a Matahari. Te podemos ayudar a hacer un contrato con tu empleador para que no pierdas tu valor como empleado, el cual te haga ser respetada”. Entonces creo que lo que la comunidad necesita es que haya más medio de que nos puedan decir, como los periódicos, la radio, usar social media [medios de comunicación social]. Que también ellos se hagan escuchar en la comunidad. Porque hay otras situaciones, pero yo no sabia. Ahora sí. ¿Pero, porque no se sabe? Porque tal vez no están en nuestros idiomas. Eso también es otra forma que se nos hace difícil. El saber llegar o acercarnos a una situación/organización que nos ayude. Entonces, creo que eso es lo que yo le puedo decir a otras personas que están en este ámbito. Perder el miedo. Acercarse a alguien que te puede dar la respuesta correcta, porque afuera hay muchos que dicen: "Yo sé de derechos, sé de esto". Pero en verdad no saben. Si no están dentro, si no se educan, no te van a decir la verdad. El acercarse a muchas organizaciones que nos apoyen y perder el miedo que es lo más principal es muy importante. Y también como nanny, yo le pido a las personas de afuera y a la sociedad: “OK, póngalo más a la vista que tenemos derechos. No los oculten. Usen los medios de comunicación”. No sólo en inglés, también en español, en otros idiomas como el portugués, en nepali. Hay muchas otras lenguas afuera y la gente no sabe.

P: ¿Hay algo más que no te haya preguntado que quieres mencionar?

R: ¡Creo que abordamos bastante! Lo necesario. ¿Qué me gustaría mencionar? Que tal vez por medio de ustedes que se sepa un poco más de Matahari. Porque creo yo de que entre más se publique y las personas sepan llegar a comunidades donde sabemos que están la mayor parte de estas personas hispanas que trabajan como niñeras, compartir esa información sería lo más perfecto. Siempre usar una base de informativa. Como siempre digo yo, a veces hablan de algo que no tiene tanta importancia y llenan páginas y páginas, o quieren saber de algún artista y llenan toda la página de periódico. ¡Pues llenar una página de periódico completa para Matahari!

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